Vida en el Fuego: Las diferentes Guías Mayores


El Fuego Piloto

A partir de 17 años, los Equipos Piloto se agrupan en un Fuego.

Desde los 18 años: la piloto puede prestar servicio en una unidad, sin dejar de participar en las actividades del Fuego Piloto.

El Fuego Interjefas

El Fuego Interjefas agrupa a todas las jefas en servicio dentro de una unidad, grupo, distrito…

Cuando una guía mayor no puede asegurar un servicio en una unidad, pero ayuda de vez en cuando, forma parte del Fuego Interjefas.

EL FUEGO PILOTO

¿Para quién?

La vida fuego comienza a los 17 años. Ya seas JP, subjefa que sales de la compañía, que llegas tardíamente a la compañía, o nueva en el Movimiento Scout, puedes pasar al fuego.
El tiempo piloto dura dos años.

¿Qué es el Fuego?
Es la tercera rama del Movimiento Scout (llamada Rama Roja).

La lobata de 8 a 12 años es la edad de la infancia, ahí ella hace “lo mejor” y forma con las seisenas y las jefas “la familia feliz”. Ella aprende a ser autónoma.

La guía de 12 a 17 aprender a estar “siempre alerta” para ocupar su lugar en una patrulla en la que cada una puede contar con ella. Ella saldrá de su patrulla y de la compañía, mayor y fortalecida física, mental y espiritualmente.

A partir de los 17 años, la guía entra en el Fuego. Entra en el mundo de los adultos y vive en equipo. Se trata de una elección de vida para ser cristiana en el mundo, dispuesta a “servir”, capaz de asumir responsabilidades.

Esta vida de guía adulta se vive en el Fuego Piloto los dos primeros años y luego en el Fuego Interjefas.

¿Por qué un tiempo piloto?

Es el momento de parar y hacer balance: ¿dónde estoy? ¿Quién soy? ¿Cuál es mi vocación?

El fuego tratará de ayudar a cada joven o cada mujer:

a discernir y reflexionar sobre su vocación
a formar su personalidad
a mantener su lugar en la vida (que significa ser firme, competente y eficaz gracias a una formación espiritual y moral)
a saber servir en cualquier circunstancia (“Pido que se me considere siempre en servicio” Ceremonia del Compromiso)
a ser capaz de asumir y construir un proyecto
a formarse en el discernimiento (tomar decisiones en la vida: saber decir sí y saber decir no)

¿Para qué sirve?

¡Para ser feliz!

A través del método del escultismo: la vida al aire libre, técnicas, canciones, tiempo para Dios, caminar, vivir en equipo…

El fuego piloto pone en marcha proyectos de aventura que desarrollan el sentido del esfuerzo y de equipo.

Un Fuego Piloto inventa, elabora cuidadosamente ¡se atreve! Una regla solamente para esto: la ley guía, el espíritu scout, el servicio y la vida ruta en el corazón de sus proyectos.

Pero no te equivoques, lo que dará alegría al fuego es sobre todo el ambiente: creado entre vosotras, a pesar de las diferencias de carácter, de sensibilidad, un equipo unido, donde cada una ocupa su puesto, donde cada una puede confiar en las demás.

Para formarse

¡Los talentos quedan en el abandono si no se les cultiva! Para servir mejor a partir de entonces, aportar más a los demás y convertirse en una chica competente llena de recursos, tenemos que seguir aprendiendo!

Técnicamente, es el momento de obtener juntas el Diploma de Primeros Auxilios, hacer un fin de semana animación, para entrenar en la dirección de canciones, descubrir otras técnicas (espeleología, montaña, … campismo ). Sin olvidar la técnica en la que quieres profundizar y que probablemente será tu Obra Maestra.

En el plano espiritual y humano: reflexión, encuentro, lecturas, conferencias … En el fuego piloto, no tenemos miedo de abordar las grandes cuestiones de la fe, la sociedad y reflexionar juntos, con la ayuda de un consejero religioso en la medida de lo posible.

Para progresar

La verdadera cuestión del Fuego Piloto es la progresión de cada una. Todas las actividades están ahí para ayudarte, pero nada realmente se hará si tú no decides, tú, personalmente, tomar el control y seguir adelante.

Fuente e inspiración: scoutd’europe

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